Los colores pastel pueden ser dulces como un algodón de azúcar, pero también atrevidos y estilosos. Aunque se califica como delicada, esta paleta tiene tanto carácter como el pantone de los neutros y de los colores tierra. La diferencia es que los colores pastel son suavizados en gran medida por el blanco, y de ahí sus maravillosos resultados en interiorismo y decoración: relajan, alegran e iluminan las habitaciones.
En este post nos enfocaremos en tres tonalidades que destacan por su encanto inigualable, como son el celeste, el menta y el rosado. ¿¡Estás listo para dejarte tentar por su dulzura!?
Celeste, todo un cielo de tranquilidad
Piensa en esto, un cielo despejado y una mañana soleada… hermoso, ¿verdad? Pues ese es el efecto que el celeste aporta a tus ambientes. Este tono, que evoca la serenidad y la paz, es perfecto para diseñar estancias acogedores y tranquilizantes. En el living, el celeste es la elección ideal para las paredes, combinado con muebles blancos o de madera clara para potenciar su sensación calmante. ¿Qué tal un sofá en tono crema y cojines celestes para maximizar el toque de frescura?



En la cocina, el celeste agrega un toque de frescura y vitalidad sin sobrecargar el espacio. Opta por gabinetes en este tono para darle un aire moderno y luminoso a tu cocina. Combínalos con accesorios en blanco y madera natural… Y consigue así un look impecablemente chic.


En los baños, el celeste transmite una sensación de limpieza y pureza, creando un ambiente de relajación donde cada momento se convierte en un pequeño escape. Reviste las paredes con azulejos de este tono y complementa con detalles en blanco, de este modo conseguirás una composición audaz y sofisticada.

Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de las habitaciones. El celeste es el aliado perfecto para crear dormitorios serenos y envolventes. Úsalo en las paredes para generar un ambiente tranquilo y apacible, y combínalo con ropa de cama en tonos blancos y grises, ¡tu habitación lucirá de lo más cool!

Menta, frescura y vitalidad
El menta es la elección más apropiada si buscas agregar sensación de refresco a tus espacios. Con su mezcla de verde y azul, este tono revitaliza cualquier ambiente de tu vivienda.

En el living, el menta aporta una dosis de energía positiva y alegría. Úsalo en paredes o en muebles auxiliares para formar un punto focal que ilumine todo el espacio. Añade tonos neutros como el blanco y el gris para mantener la armonía y el equilibrio.

En la cocina, el menta es una alternativa decorativa refrescante y actual. Opta por revestimientos en este tono para darle un toque de color a tus paredes, o elige electrodomésticos en menta si se te antoja un look retro-chic. Incorpora detalles en acero inoxidable y tendrás un contraste refinado y moderno.

Los baños también se benefician del encanto del menta. Utiliza acabados en este tono con el fin de crear una atmósfera relajante y rejuvenecedora, inigualable para comenzar el día en modo positivo. Mézclalo con accesorios en blanco o madera para añadir un acabado más ligero y natural.

En las habitaciones, el menta es el color llamado a estimular la creatividad y la concentración, o también funciona para mejorar tu relax. Úsalo en las paredes o en detalles decorativos, y dale vida a un espacio inspirador y lleno de buena energía.

Rosado, elegancia sweet
El rosado, con su delicada mezcla de blanco y rojo, es sinónimo de gracia y dulzura. Este tono suave y romántico es perfecto para crear ambientes cálidos y agradables en tu hogar.

En el living, el rosado aporta una pincelada de feminidad y sofisticación. Utilízalo en paredes o en muebles tapizados para generar un ambiente glamuroso y acogedor. Intégralo con tonos neutros, como el blanco y el gris, para obtener un look equilibrado y armonioso.

En la cocina, el rosado es una opción moderna y atractiva. Opta por gabinetes en este tono para darle acento de color a la estancia, o elige accesorios en rosado si quieres un poco de frescura y feminidad.

En los baños utiliza azulejos en este tono y ganarás una atmósfera romántica y relajante, perfecta para desconectarte y renovarte.


En las habitaciones, el rosado es el color preciso si deseas envolverte en una atmósfera íntima y acogedora. Utilízalo en las paredes, en detalles decorativos o en ropa de capa, y verás como este cromatismo te lo agradece con notas de calidez y romanticismo.
